Nuestro alumno Alfonso Prieto, a la final del Concurso Cordon Bleu

Alfonso Prieto, alumno de 2º curso de grado superior en Dirección de Cocina en Cebanc, es uno de los diez finalistas del VII. Concurso de Jóvenes Promesas de la Alta Cocina que organiza Cordon Bleu Madrid. Se trata de un galardón muy prestigioso en el que participan alumnos y alumnas de Escuelas de Cocina menores de 25 años de toda España. De estos diez finalistas, el mejor logrará una beca para estudiar un Diploma en dicho centro, valorado en más de 23.000 €, y el segundo clasificado una beca para estudiar un certificado, valorado en más de 8.500 €.

La prueba final se disputará el 11 de abril en la sede de Cordon Bleu Madrid, y consistirá en cocinar en vivo, y en un plazo de hora y media, el mismo plato elaborado en una video receta en la primera fase ante un jurado profesional. Este estará compuesto por miembros de Cordon Bleu -una red internacional de Escuelas de Arte culinario y de Institutos de Hostelería, cuya sede central está en París- y un chef de primera línea, cuya identidad aún se desconoce. En anteriores ediciones han ejercido de jurado grandes nombre de la cocina como Pedro Subijana, Diego Guerrero o Martín Berasategui. 

Alfonso Prieto Vaquero es un joven de Zamora de 24 años que, tras cursar un grado medio de Cocina y Gastronomía en su ciudad, acudió a San Sebastián a realizar un grado superior en Dirección de Cocina. "Quería estudiar en Gipuzkoa por su renombre en el mundo de la gastronomía y escogí Cebanc, ya que era el único centro que me ofrecía una titulación oficial". Se da la circunstancia de que es el primer concurso al que se presenta Alfonso, quien se confiesa "no muy fan de los concursos".

Codorniz rellena de txangurro

Él mismo nos explica cuál es la mecánica de este concurso: "la primera fase tiene una primera parte en la que, para seleccionar a los concursantes, se basan en las notas, el currículum, cartas de recomendación de restaurantes y una carta de presentación que hace cada uno de sí mismo". La segunda parte de esta fase clasificatoria, en la que participaron 37 estudiantes de cocina, consistió en una video receta en la que había que preparar un plato de codorniz rellena con una guarnición obligatoria, otra libre y una salsa con una base común.El resultado fue la Codorniz alimentada en San Sebastián, un plato de codorniz rellena de txangurro a la donostiarra.

Un 15% de la valoración de la video receta se estableció en función de los votos populares recibidos vía Facebook, apartado en el que Alfonso se vio muy arropado ya que fue el tercer concursante que más votos consiguió.  

"Se trata de un concurso muy estricto y muy prestigioso. El premio supone la posibilidad de seguir formándose en una escuela de mucho prestigio a nivel mundial, a la que pocos pueden acudir por razones económicas. Cordon Bleu cuenta con 23 escuelas en todo el mundo y la de Madrid es la tercera mejor de Europa", explica Alfonso, quien reconoce que para él, Cebanc ha sido, estos dos últimos años, "como su segunda casa". "El trato de los profesores es magnífico y muy personal, no el típico trato de profesor a alumno. Al final se da una relación de cariño mutuo. También ha sido enriquecedor todo el tiempo que he pasado junto a los compañeros". 

De la enseñanza recibida, destaca la metodología ETHAZI, puesta en marcha en su ciclo el año pasado. "Se trata de trabajar en grupos de tres personas con el fin de obtener conocimientos en base a retos y a la resolución de problemas reales que te vas a  encontrar en tu vida laboral. Es una manera de conocerse a sí mismo, y se fomentan los roles que van más con cada persona, como el liderazgo y otros", explica.  Alfonso está ya en la última fase de su ciclo en Cebanc ya que, tras acabar el proyecto, realizará las prácticas del 11 de marzo al 28 de mayo en el restaurante Xarma de San Sebastián. 

Sobre la enseñanza de la cocina, comenta que "salimos con una buena preparación, desde el que viene sin ninguna base y llega a alcanzar un nivel de cocinero profesional, hasta los que veníamos ya con una base y hemos podido profundizar muchísimo. Recomendaría Cebanc con los ojos cerrados", concluye Alfonso, el último nombre de la lista de alumnos de Cebanc-Escuela Superior de Hostelería de Gipuzkoa que últimamente están cosechando premios en diferentes concursos de cocina.